La evidencia científica indica que La tierra se formó a partir de una nebulosa solar hace unos 4.540 millones de años, pasando a la sección “#historia de la Tierra”[19] y poco después encontró su único satélite natural: la Luna. Se cree que la vida apareció en la Tierra hace aproximadamente 4,25 mil millones de años[20], es decir, poco después de su ocurrencia, pasar a la sección “#Ocurrencia de la vida”. Desde entonces, la Biosfera de la Tierra ha cambiado significativamente la atmósfera y otros factores abióticos, lo que ha provocado el crecimiento cuantitativo de organismos aeróbicos, así como la formación de una capa de ozono que, junto con el campo magnético de la Tierra, debilita la radiación solar nociva para la vida[21], preservando así las condiciones de vida en la Tierra. La radiación causada por la corteza terrestre misma ha disminuido significativamente desde su formación debido a la desintegración gradual de los radionúclidos contenidos en ella. La corteza de la Tierra se divide en varios segmentos, o placas tectónicas, que se mueven a través de la superficie a velocidades del orden de unos pocos Santi