La hipótesis científica moderna de la formación de la Tierra y otros planetas del sistema Solar es la hipótesis de la nebulosa solar, según la cual el sistema Solar se formó a partir de una gran nube de polvo interestelar y gas[35]. La nube estaba compuesta principalmente de hidrógeno y helio, que se formaron después del Big Bang, y elementos más pesados dejados por las explosiones de supernovas. Hace aproximadamente 4,5 mil millones de años, la nube comenzó a encogerse, lo que probablemente se debió al impacto de una onda de choque de una Supernova que estalló a varios años luz de distancia[36]. Cuando la nube comenzó a contraerse, su momento angular, gravedad e inercia la aplanaron en un disco protoplanetario perpendicular a su eje de rotación. Los restos en el disco protoplanetario comenzaron a colisionar bajo la influencia de la fuerza de atracción, y se fusionaron para formar los primeros planetoides[37].